jueves, 13 de abril de 2006

¿Muerte del tanga?


Autor: Fer

La culotte amenaza de muerte al tanga. Es posible que en un par de temporadas el tanga sea algo obsoleto y más propio de consumidoras despistadas o anti-sistema.

Me preocupa como spanker algo fetichista esta agonía del tanga, después de un sorprendente reinado de casi una década, parece estar entrando en sus horas bajas.

¿Qué piensa el spanker que suscribe sobre el tanga? El tanga, esa pequeña prenda con nombre que evoca el África salvaje… a la cual, en sus casos más extremos, los brasileños con su habitual despreocupación y naturalidad apodaron “hilo dental”.



Bien, es algo complicado de centrar, pese a que se centra a la perfección entre ambas nalgas. En primer lugar le tengo estrictamente prohibido su uso a mis pupilas, pienso que es – en un típico razonamiento de doble moral propio del spanker – una prenda rayana en la inmoralidad más absoluta. No olvidemos que el spanker que suscribe comenzó sus correrías en la década de los setenta, la década “sin” (sin sujetador, sin sida, sin dinero, sin maquillaje… sin) y en aquel entonces los tangas y depilados genitales estaban restringidos solo a las muy muy golfas o a las decididamente profesionales.

La moda del tanga, se extendió en los años noventa con la fuerza de una auténtica revolución que en sus momento más furiosos combinó perversamente el tanga con el pantalón o falda sin cinturón y de tiro bajo, moda de origen carcelario (a los reclusos no les dejan poseer algo tan útil como un cinturón) de tal modo que la uve, ve corta o ve baja del tanga, sobresaliese por encima de la cinturilla. Incluso en Francia se prohibió en los liceos, centros de enseñanza secundaria, hablándose por aquel momento de reinstaurar el perverso uniforme de colegiala.


Lo que, contra todo pronóstico, ocurrió fue que el tanga se extendió a la práctica totalidad de las mujeres, incluso a las que militan en las Juventudes del Partido Popular, que me encantan con sus rubias y caras mechas de peluquería dos veces a la semana. Lo insólito del caso – insito - es que el tanga lo llevaron y lo llevan, nos sólo con total naturalidad sino con un cierto afán exhibicionista, mujeres y chicas que no encajaban en el perfil que mi rígida mente de spanker atribuía a una portadora de tal prenda.

Yo aún me sigo preguntando si es cómodo ¿lo será? Si llega a ser tan confortable como unas buenas braguitas de algodón blanco que sin ser como las de Britget Jones sean completas. También el tanga ha tenido algo de la terrible tiranía, peor que la de un spanker, que la sociedad somete a las mujeres respecto a su edad y cuerpo ya que casi ninguna mujer considera el poseer una anatomía suficientemente adecuada al lucimiento del tanga. Según el terrible imaginario que se ha ido introduciendo en las mentes femeninas, a la que no le sobra, le falta. Decididamente no es la prenda más favorecedora ni elegante para un cuerpo normal que no se someta a 43 horas semanales de gimnasio poseyendo también y de forma natural unos genes de excepción, es decir lo que excluye al 98,67 % de las mujeres.

Como spanker el hecho de descubrir a una spankee con un tanga es un agravante que promete una azotaina más estricta por desacato y descoque en el vestir, por otra parte, siendo prácticos, hay que reconocer que la minúscula prenda permite el azote sin quitar las bragas. He de confesar que a veces me excita mucho el encontrarme un tanguita bajo los tejanos o al levantar la faldita… pero lo disimulo.



La industria de la moda es cambiante y tiránica, lo que hoy es in mañana es out y no hay vuelta de hoja. Ahora el descocado tanga atraviesa horas bajas y siempre, en el fondo soy un sentimental, me he sentido inclinado por el débil o el perdedor. Al parecer los cerebros de la lencería están dispuestos a sustituir el tanga por unas pequeñas y ceñidas bragas tipo culotte, de colores vivos y confeccionadas en microfibra que imitan el encaje natural. Son más favorecedoras, que dirían las madres, pero – de momento – mucho menos provocativas. Estas culottes ya han comenzado lenta, pero inexorablemente, a conquistar no sé si el mercado, pero si los mercadillos.

Algunos teóricos de la sociedad han relacionado ciertas modas femeninas con los ciclos de la economía, por ejemplo la falda larga se asocia a ciclos más lentos de crecimiento económico incluso etapas de recesión, mientras que la minifalda se relaciona más a los ciclos alcistas y de fuerte tirón del conjunto de la economía. ¿Marcará un cambio de ciclo el relevo del tanga por la culotte?

¿Quedará el tanga desterrado para siempre? El tanga ha ofrecido a nuestras retinas algunas de las imágenes más alucinantes de las nalgas femeninas, algunas de ellas muy difíciles de superar, por lo que creo que es hora de rendirle un sentido homenaje.



Pero más allá de la tanga-nostalgia, miremos hacia delante ¿Qué pasará? ¿El tanga será inhumado en un oscuro cajón del armario? ¿Vencerá la culotte? ¿Cómo se las ingeniarán para que se las veamos?

15 comentarios:

Tane dijo...

Muerte al tanga, sí señor. Es una de las prendas que peor me queda del mundo. Además los encuentro horriblemente incómodos, una tortura insertada entre, bueno, insertada.
Si fuese a ser víctima de un spanking por sorpresa y llevase tanga, me resistiría con uñas y dientes sólo por no mostrar mi culo "adornado" por tan bochornosa prenda.
En una ocasión oí, a alguien especializado en moda, decir que no hay nada más antiestético que la M.V.B (Marca Visible de Braga) bajo la ropa, pero aún así, me rebelo contra el uso de la tan apreciada minimuestra de lencería.
Por otra parte, nunca me he puesto un culotte pero tampoco tiene pinta de ir a ser "mi mejor amigo".

Besos

JovenPuta dijo...

Bueno, no sé si el culotte hará que el tanga desaparezca, sólo espero que no. Me parece una prenda muy cómoda a pesar de que a otras mujeres no se lo parezca, me siento mucho mejor con un hilito entre las nalgas que con un elástico encima de ellas, aparte de que me gusta provocar y enseñar mis nalgas.

No hay nada mejor que mi chulo me levante la mini falda y se encuentre con un tanga, así puede jugar con mis nalgas como le plazca, además me parece mucho más sensual. Y qué decir de cuando me pongo unos vaqueros de talle bajo y se me sale el tanga...

He usado culotte alguna vez y las bragas las tengo abandonadas hace mucho tiempo en un cajón. ¡¡¡QUE VIVA EL TANGA!!!

Carlitos dijo...

Creo que el culotte es un millón de veces más sexy que el tanga.
Mabel

Fer dijo...

Me encanta recibir estos comentarios, por fin he logrado despertar a los lectores. Parece que las opiniones están divididas. Es bien cierto que la culotte es mucho más sexi que el tanga, como dice nuestro amigo hippel (os recomiendo visitar su blog) y que también una spankee no debería nunca llevar esa prenda, como comenta Tane. Pero también, concedo la razón a nuestra amiga jovenputa (os recomiendo visitar su blog) que encuentra que el tanga juega un papel importante en la fuete relación sexual con su chulo.

Yo he dicho que mi postura con respecto al tanga es hipócrita, lo descarto como spanker (los spankers somos hombres de orden y moral) y me han llegado a poner muy caliente... Pero lo que es cierto es que si voy a azotar un trasero preferiría verlo cubierto con una culotte, que con un tanga. La culotte le da a las nalgas una apariencia muy especial, las resalta y es una prenda favorecedora de más culos que el tanga...

Gracias Tane, jovenputa y hippel!!

Carlitos dijo...

Creo que hay una confusión, o varias cosas...
Una cosa es lo que a una le gusta ponerse.
Otra es lo que a una le gustaría ver puesto.
Y otra muy distinta es cómo hay que estar para las nalgadas.
Para recibir azotes, ni culotte ni tanga: para mí, mi culito al aire.

cris dijo...

Yo me confieso.. No tuve la osadía de probar el tanga hasta hace un año... Lo encontré la cosa más incómoda del mundo... Pero..., a su favor... digo que la ropa queda más insinuante usando tanga, es como si no llevaras nada.. ese "valle" entre nalga y nalga es notorio, mientras que con unas bragas normales y corrientes, no...

Otra cosa es que quede bien o no a la vista una vez nos hemos desprovisto de la ropa... eso sería otro cantar...

No sé, ni el tanga, ni el culotte, ni las bragas enormes a lo Bridget Jones me gustan, yo soy partidaria de unas bragutas simples que cumplan su cometido, pero eso sí, que sean bonitas.., y a ser posible conjuntadas con el sujetador..

El culotte será una moda pasajera.

Un saludo,

cris{K}

Fer dijo...

Hippel, me parecen muy bien tus puntualizaciones, claro que el culito al aire, siempre tiene un momento previo y para ese momento previo, según mis gustos, vale la pena encontrarse con unas braguitas tradicionales blancas de algodón, a ser posible.

Gracias por tus comentarios!

Anónimo dijo...

Yo no soy de España y no se que es un Culote

Fer dijo...

La culotte es una braga (pantaleta, panty, bombacha, chones)... ¿Cómo te la describiría? es la forma opuesta a la tanga, en el tanga todo son líneas diagonales; pues en la culotte todas las líneas tienen una mayor tendencia a la horizontalidad. Es una prenda que cubre bastante más que el tanga, sin embargo deja las nalgas como dos simpáticas semiesferas que asoman por debajo de la culotte. Hay una en este enlace http://kaleidoscope.hautetfort.com/images/medium_culotte_coquine-disent-ils.jpg

Anónimo dijo...

Gracias ahora si entendí, bueno aquí ese corte tiene mucho en el mercado. Pero en realidad no ha sustituido a la tanga, sino que existen las dos y yo si me considero una fanática de esa prenda, se me hace muy cómoda, a la vez coqueta y hasta un poco traviesa...Esta prenda comenzó primero imitando los bóxer de los chicos y poco a poco se ha ido estilizando hasta hacerlo cada vez más femenino. Aquí al menos existe una moda que deja la parte baja de las nalguitas al aire, pero esto lo puedes encontrar tanto en pantys o braguitas como en bóxer.
Pero lo que definitivamente está de moda son los colores y estilos infantiles o deportivos con colores rosas o pasteles, telas de algodón, bordaditos en la parte trasera con detalles románticos o frases traviesas. Bastaría que darse una vuelta por la página de Victoria’s Secret que son líderes en esta moda para comprobarlo.

Gracias por contestarme :)

Fer dijo...

Hola, de todas formas para una sesión de spanking yo prefiero encontrar las tradicionales braguitas de algodón completas, tipo colegio.

Anónimo dijo...

Si es de lo mas lindo que puede haber, aunque tomando en cuenta la moda actual donde los pantalones y las falditas van a la cadera, no podrían ser completa, sino mas bien hipsters (a la cadera), perdona pero se me sale lo fanática que soy de la ropa intima.... Para mi tiene la misma importancia o a veces incluso más que la ropa que va por fuera.

Lo que si puede ser lo peor que puede existir alrededor de la tanga, es que un HOMBRE la use. ¡QUE TRAUUUMA! No se quien inventó las tangas masculinas pero al menos a mi no me agradan nadita.

Fer dijo...

Es cierto que el tanga aún puede ser peor aplicado a un señor... La ropa interior es importante, ya que además de spankers podemos ser fetichistas. Sobre los fetiches, claro está, jamás hay regla válida alguna... los hay clásicos, como los zapatos de tacones altos y los hay inverosímiles, no se me ocurre ningún ejemplo... pero la cosa que a los demás nos parezca la más absurda puede ser un gran fetiche para alguien. Tal vez para alguien un Sr. con tanga es el máximo exponente del fetiche; no es mi caso, esto lo comparto con nuestra comentarista anónima del post anterior.

Anónimo dijo...

Tienes razón viendolo de ese lado. Pero ahora me asalta otra duda.
¿La forma de vestir de un spanker causa algún efecto o no en esta fantasía?

En lo personal ese look, de mezcla entre varonil, intelectual y porque no, un poco rudo me causa mejor efecto en el desarrollo de esta fantasía.

Fer dijo...

El spanker siempre debe ir correcto, austero en el vestir. El estilo paternal o profesoral es adecuado. Siempre puede llevar algún complemento más rudo, como por ejemplo un cinturón más rústico de la cuenta. Se descartan anillos de oro, cadenitas estilo "no me olvides" y medallitas con temas religiosos. El traje y la corbata no son los peores atuendos del spanker. Y luego está el provocar a la spankee, por ejemplo las spankeepijas tienen una aversión natural a la combinación de zapatos negros con calcetines blancos, a la cual el spanker puede optar para que la spankee se ponga en una posición hipercrítica y despectiva, cosa que inmediatamente la conducirá a una posición otk y a una severa nalguiza.