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jueves, 24 de noviembre de 2011

¡NO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!


Autor: Fer

En España, cómo dicen algunos, la violencia machista mata más que la ETA. El maltrato machista a las mujeres físico y psicológico es intolerable.

El 25 de noviembre, gracias a una resolución de las Naciones Unidas, es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer para el cual este año se ha hecho un concurso de carteles que ilustran este post. También la Policía Nacional en España ha iniciado una campaña bajo el lema "Denúncialo" cuyo video incorporamos a este post.

Por supuesto el maltrato nada tiene que ver con nuestra sana afición a los azotes eróticos consensuados entre adultos, que tan buenos momentos nos proporcionan, justamente es todo lo contrario.

Cuando una mujer decide, haciendo uso de su libertad, ofrecer sus bonitas nalgas para ser azotadas cruelmente por un estricto spanker está siendo una persona libre. Es un acto compatible con las doctrinas feministas en su sentido más filosófico. Justamente esa paradoja de ofrecer su cuerpo para un castigo de forma voluntaria y pactada es un mensaje de total y absoluta libertad. Una spankee que ofrece libremente su culo al azote inclemente del spanker es una persona que está haciendo uso del libre albedrío.

Por eso el mal spanker puede llegar a distorsionar este acto voluntario y libérrimo. De ahí que el spanker (especialmente si es hombre) tiene que observar un código de conducta que se basa en un delicado y estricto respeto de la libertad de la spankee (especialmente si ésta es mujer). No hay cosa que me desmoralice más que los spankers que decepcionan o que son incapaces de controlar los impulsos machistas. El spanker tiene que ser impecable en el acompañamiento de la libertad de la spankee.

La también llamada "violencia de género", expresión que no me gusta porque me hace pensar en "tela", o violencia machista, como prefiero llamarla es una cultura y un conjunto de conductas odiosas que deben ser erradicadas como lo fue la viruela por la ciencia, por la ley y por la sociedad.


Muy probablemente la sociedad en su conjunto y nuestros responsables políticos deberán multiplicar los esfuerzos para erradicar esta atroz lacra humana. Los instrumentos son muchos, el más importante de todos es el de la educación, pero también la prevención, la comunicación para el cambio de mentalidades y que el peso de la ley caiga inexorablemente sobre todo infractor.



Muchos son los esfuerzos que personas, organizaciones, gobiernos y la propia ONU están haciendo contra esta horrible plaga que es la violencia machista, pero - lamentablemente - estos esfuerzos son insuficientes ya que no logran parar la fuerza de nuestros genes más detestables. Los esfuerzos deben redoblarse, se deben aportar soluciones creativas y poderosas y todos, absolutamente todos, de una forma o de otra debemos contribuir a erradicar de la faz de la tierra esta pesadilla.

En países avanzadísimos como Noruega la violencia machista sigue siendo un grave problema social. No digamos algunos casos como los países en donde la ley deriva de principios religiosos y se aplica la Sharia o los países africanos en donde los casos de violencia contra la mujer, comenzando por la ablación del clítoris, son sistemáticos, por no hablar de México (Ciudad Juárez), China en donde se practican abortos selectivos de fetos femeninos o España en donde las noticias de las 22 horas cada 3 días nos traen alguna muerte femenina a cargo de su marido, ex-pareja o "compañero sentimental" (en España existe un número de teléfono que no queda registrado cuando se llama a él y es gratuito de asesoramiento confidencial a mujeres maltratadas o en riesgo de ser maltratadas es el 016). Precisamente en España en la década pasada fueron vilmente asesinadas 629 mujeres, es decir unas 63 por año a manos de machistas.

El femicidio es una práctica terrorista que nos exhibe la peor cara del ser humano. La cobardía, la violencia y la injusticia son palabras que, pese a su carga, apenas resumen la vileza moral de la violencia machista y la repugnancia, rechazo y horror que nos produce.

Nos solidarizamos con todas las víctimas de la violencia machista y no adminitmos ningún subterfugio. En otro post dejábamos clara nuestro rechazo radical a los castigos aplicados a los niños y niñas, aquí dejamos claro cuánto rechazo y repugnancia nos producen todas las formas de violencia contra las mujers. Quiero dejar muy clara la postura de todos los autores que colaboran en este blog totalmente contraria a la violencia machista. También creo que estoy interpretando el sentir de la inmensa mayoría de spankos de bien.

Digamos todos juntos bien claro y bien alto:


¡NO A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!