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lunes, 4 de julio de 2011

¡Bragas fuera!


Autor: Fer

Hoy me apetece más que nunca proferir esta órden contundente: ¡Bragas fuera!

Muchas veces hemos escrito y comentado la emoción de la primera sesión de azotes en nuestras vidas o la primera con una nueva persona. Ahora bien, cuando existe una pareja spankee-spanker ya con un cierto grado de continuidad en los juegos, se produce una evolución en la forma en que se enfoca una sesión. Y bien puede comenzar a la órden de: ¡Bragas fuera!

Por supuesto que para otras parejas puede ser: ¡Calzoncillos fuera!

martes, 6 de noviembre de 2007

Los spankers somos gente seria.



Autor: Vitabar

Incluso diría aburrida, pero no quisiera ofender…

De hecho cuando hace algún tiempo publiqué un post en este mismo blog sobre las distintas expresiones que nos regalan las spankees durante el castigo, inmediatamente surgió la posibilidad de analizar cuáles eran las expresiones de los spankers durante esos buenos momentos. Gavi rastreó en su archivo fotográfico y descubrió –con cierto desencanto, según creí ver- que los spankers no ponen cara de nada en instantes en que -se supondría- su excitación llega al máximo. Terminó enviándome algunas pocas fotos en las que –con muchísima buena voluntad- podía entreverse cierta expresividad en la cara de los ocasionales spankers que sacara de su rostro la expresión neutra que parece ser habitual. Las fotos que ilustran este artículo son el resultado de su búsqueda y representan lo más “expresivo” que fue capaz de encontrar.

Recurrí entonces a mi propio archivo fotográfico para ver si mis conclusiones al respecto eran comparables a las de ella, preocupado por la presunta inexpresividad del gremio al que pertenezco y –quizá- de mi mismo.

La primera comprobación no fue muy alentadora: en las tres cuartas partes de mis imágenes el spanker ni siquiera aparece en la foto. La segunda fue coincidente con Gavi: la inexpresividad spanker contrasta flagrantemente con la abundancia de expresiones diversas que las spankees muestran en los momentos intensos de un encuentro spanko.

Supongo yo que en cierta medida esa ausencia de expresiones es el resultado de la acción combinada de diversos mitos, que le exigen al spanker ocultar sus pasiones detrás de una cara pétrea. Algunos de esos mitos podrían ser los siguientes:

El spanker representa, dentro de una pareja spanka, la disciplina. Es quien decide qué cosa esta bien y qué cosa está mal y quien aplica los castigos. Por oposición natural, la spankee representa la indisciplina (la rebeldía, la provocación, pero también el juego y la diversión). Este rol exige que quien castiga la indisciplina ajena sea él mismo una persona disciplinada, o sea contrario a la rebeldía y provocación, pero también ausente de juego y diversión. Así que si uno se está divirtiendo, como seguramente ocurre, más vale que lo oculte porque de lo contrario la fantasía (la de ella) se va al carajo.

También representa la autoridad, y consecuentemente, el poder. Uno tiene en sus manos (literalmente) su cuerpo y está en condiciones de provocar en él placer y dolor. Ella teme nuestras decisiones porque sabe que se cumplirán ineludiblemente y que estamos en condiciones y en posición de ejercer ese poder tanto como queramos. El hecho de que todo lo que eventualmente hagamos lo haremos solo porque sabemos que ella lo quiere, lo pide, lo necesita, es un detalle que debe ocultarse. Tiene que parecer que uno decide todo, aunque en realidad todo ya esté decidido -o al menos aceptado- de antemano. Debe parecer que el spanker tiene el poder, aunque no tenga nada, y el ejercicio del poder exige seriedad y es ajeno a la pachanga.

El buen spanker cuida de su spankee, se dice. Por lo tanto su agresividad –que tanto le excita- debe ser mesurada, domesticada y dosificada, porque debe cuidar de su spankee. Le pega, pero la cuida. Porque ella quiere que le pegue y la cuide. Un hilo tan débil separa ambas cosas que se hace imprescindible una atención continua. Un exceso de agresividad podría desembocar en una pérdida de placer (de ella), un exceso de cuidado también, y además configuraría –para el spanker- un papelón. Quien cuida, debe cuidarse y –sobre todo- no distraerse.

De lo anterior se deduce, que es el spanker quien tiene el control de la situación (aparentemente). Y quien tiene el control (y pretende mantenerlo) lo último que puede hacer es descontrolarse, Por lo tanto, las propias pasiones deben mantenerse ocultas ya que su expresión desmedida significarían una pérdida de autoridad y consecuentemente de poder, y a ella eso le disgustaría muchísimo.

Supongo que buena parte de los spankers de carne y hueso (no los de fotografías) no son así. Supongo que muchos de ellos en esos momentos culminantes se excitan y lo demuestran, se divierten y lo demuestran, se alegran y lo demuestran.

Sobre mí mismo prefiero no hacer comentarios. Así que si en el instante supremo en que las últimas defensas son bajadas y un par de redondas nalgas desnudas aparecen frente a mi vista -ya levemente sonrojadas y a punto de enrojecerse aún más- yo pongo cara de “persona-satisfecha-que-ha-logrado-su-objetivo”, “tipo-feliz-que-disfruta-de-la-vida”, “baboso-superexcitado” o “energúmeno-fuera-de-control” prefiero que nadie lo sepa.

Después de todo, uno tiene una imagen de persona disciplinada-poderosa-cuidadosa-controlada que alimentar.

jueves, 28 de junio de 2007

El Sexo de Sofía - Spanking


Spanking - ELTIEMPO.COM

Autor: Fer

El Sexo de Sofía es un excelente blog de Colombia, cuyo tema cental es el abordaje de las variedades sexuales desde una óptica de libertad y de propiedad del individuo. El blog está escrito por Sofía Acalántide. Sofía que es una mujer muy joven, es filósofa, autora de ensayos y comumnista. Su blog es serio, bien escrito e informado y a partir de ahora está enlazado a Azotes y Nalgadas.

Ha dedicado un artículo muy serio al Spanking en el que nombra a María, amiga de este blog y autora del hoy hibernado blog Spanking y disiciplina doméstica, pieza de culto para los adeptos a la D/d.

La autora del artículo también menciona elogiosamente nuestro blog, comentario que aprovecho para agradecerle.

Lo mejor es incluir aquí la cita completa:


"Spanking

María es una mujer de 31 años que vive en Buenos Aires, con Patricio, su compañero, de 50. Ambos tienen una relación de “disciplina doméstica” y ella es la autora del blog “Spanking y disciplina doméstica en Argentina”, que tiene por objetivo la discusión de estos temas en la comunidad de habla hispana. Primero aclaremos los términos: “disciplina doméstica” (dd) es una frase acuñada para nombrar una relación de pareja en la que ambos acuerdan el castigo físico como manera de corregir las faltas que el otro u otra cometa, es decir, que debe haber un hecho que desencadene la disciplina sin el cual ésta no se produce (esta es una diferencia con la dominación/sumisión, la cual no necesita un detonante). Es fundamental que la opción sea consensuada, de lo contrario, no sería dd sino violencia doméstica. Una de las formas más comunes de la dd es el spanking, que consiste en dar nalgadas al compañero o compañera, ya sea con la mano, el cinturón, una vara, un zapato u otro objeto. En esta práctica intervienen dos personas: el spanker (quien proporciona la paliza) y el spankee (quien la recibe). Las posiciones clásicas son: sobre las rodillas, sobre una silla, en cuatro, acostad@ boca abajo, acostad@ boca arriba mientras el spanker te levanta las piernas, .acostad@ sobre unas almohadas, sujetando los tobillos, contra la pared y sobre una mesa o escritorio. El blog “Spanking en español (azotes y nalgadas)” es un espacio de comunicación dedicado a todos los aficionados a los azotes eróticos consentidos entre adultos, y una muy buena fuente de información sobre esta variante. En el spanking, en tanto dd, no son necesarias las ataduras, ni la obligación. Como dice María: “parte del rol es aceptar el castigo así como parte del rol es hacer que el otro acepte el castigo (…) Una mujer atada o una mujer completamente quieta con las nalgas expuestas donde todo su trabajo sea golpear en ese sector es una parcialidad horrible. La sumisión es emocional y debe darse en todos los niveles“. Es decir, que el o la spankee debe aceptar voluntariamente el castigo. Por otra parte, la connotación sexual de esta variante, su carácter erótico, no viene sólo del hecho de dar o recibir las nalgadas, sino que se trata de toda una puesta en escena, la recreación de un ritual que resulta excitante. La misma blogger afirma: “a la hora de plantear una relación con otro es conveniente agregar esto que tiene que ver con el ritual ya que no todo es poner a una mujer/hombre sobre las rodillas e impactar sus nalgas con la mano o con algún objeto. Tengan en cuenta el tiempo que es tal vez lo más importante de la escena. Hagan esperar a sus chicas, jueguen con su paciencia y sus nervios (…). Tómense más de diez minutos para una paliza porque vale la pena”. Ahora, ¿por qué a una persona le resultan excitantes los golpes? ¿por qué una pareja opta por una opción como ésta, en la que otr@ corrige sus faltas a fuerza de nalgadas? No lo sé. Tal vez los psicoanalistas hayan ideado algunas hipótesis explicativas al respecto, y tal vez en algunas tengan razón. Lo cierto es que he leído con mucho interés el blog de María y no parece el de una persona trastornada o enferma, al contrario, lo leo como el de una mujer muy lúcida que toma decisiones (tal vez muy distintas a las que la mayoría tomaríamos) y las defiende con argumentos muy finos. A la pregunta por el cómo ella nos dice: “creo que llegamos siempre al mismo punto. Se requiere lo mismo que en cualquier otra pareja, más cierto agregado extra de confianza. No importan las reglas, las palabras de seguridad, lo pautado que sea todo. A partir de la convivencia dos personas que se aman se van dando cuenta de cuándo las cosas se salen de cauce y eso perjudica el orden natural de la relación”. Es finalmente leyendo este tipo de reflexiones, que un@ puede medir en realidad su nivel de entendimiento de la diferencia. Porque es fácil ser respetuoso y comprensivo con las opiniones que respaldamos, ahí no medimos nada. Lo valioso es ser capaz de hacer un ejercicio de entendimiento de aquellas que en primera instancia nos parecen descabelladas. Tratar de entender (aunque no se compartan) otros estilos de vida; otros que finalmente se apoyan en principios comunes a los nuestros, porque la misma María nos invita al diálogo que siempre hemos defendido aquí: “mientras tanto les digo que se animen y hablen con sus parejas de sus fantasías y sus deseos. Hablen hasta el más mínimo detalle de cómo les gustaría que sucediera. Distribuyan los poderes y dejen claros los límites de la práctica. Es la única manera de que el viaje sea satisfactorio para ambos. Y no dejen que el miedo sea más fuerte que las ganas”. Sofía sofia.acalantide@gmail.com …OTRO MUNDO ES POSIBLE…
por: sofia.acalantide - (
12 comentarios )
publicado en:
Arte y Cultura, Vida de hoy
con etiquetas:
variantes sexuales, spanking, nalgadas, disciplina doméstica "


Nota de Fer:


Vale la pena acudir al enlace y leer los comentarios directamente en su blog y agregar algunos desde nuestra Comunidad de spankos ya que algunos de los que comentan, seguramente con toda su buena fé, se hacen eco de forma muy directa de los prejuicios más arraigados en nuestra sociedad.