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miércoles, 3 de agosto de 2011

Spanking en blogs de otras temáticas


Autor: Fer

En un blog muy singular llamado Homo Violentus que trata algunas temáticas que pueden ser consideradas extremas y pueden llegar a herir la sensibilidad del lector. Este blog que tiene un tratamiento serio, a pesar de las temáticas un tanto desagradables, se presenta a sí mismo como:

"¿Te has preguntado de lo que somos capaces? ¿Dónde está el límite del horror, la violencia, la maldad, la imaginación, la creatividad… del Ser Humano?"

Allí hemos encontrado un artículo sobre Azotes muy apropiado, veraz, bien documentado y adecuado. Esto es una buena noticia ya que demuestra cómo una práctica o estilo de vida minoritario, en términos demográficos, cada vez recibe un poco más de atención.

domingo, 21 de octubre de 2007

¿A dónde vamos?


Autor: Ana K. Blanco


Los que tienen la dicha de formar una pareja spanko, seguramente no tengan ese problema. O quizás sí. Pero los que no tenemos una pareja spanko estable, se nos convierte en una dificultad no siempre fácil de resolver. Y que no me digan que no es un problema. ¿A qué me refiero? Pues al lugar donde tener una sesión.

Para comenzar, menudo trabajo nos da conseguir una pareja para jugar spanking. Recorremos los grupos, las webs, los blogs, páginas de contacto, hasta que encontramos a alguien con quien nos sentimos cómodos mutuamente. Luego de determinado tiempo de conversar, chatear, enviarnos mails, concretamos una cita para conocernos personalmente. Llega el encuentro, la primera impresión del otro, comprobar si tenemos “química” o no… y en esa cita o en otras subsiguientes, llegamos a un acuerdo para tener una sesión. Y allí aparece el problema del lugar. ¡Vaya martirio!

Podría ser martirio o no. Conozco amigos spankos que juegan en sus viviendas y no les importa el llamar la atención. Simplemente lo hacen, juegan y punto. Pero sé que no es fácil, que cuesta muchísimo lograr que nos "resbale" el qué dirán los vecinos. A la gran mayoría creo que sí nos importa, entonces el conseguir el lugar apropiado puede volverse un verdadero problema que nos dificulta concretar eso que venimos buscando desde hace tiempo.

Si uno de los integrantes tiene su casa, piso, apartamento o vivienda, puede que ofrezca su lugar o puede que prefiera ir a otro sitio porque no vive solo, porque hay vecinos curiosos, porque no conoce suficientemente a la otra persona y prefiere resguardar su intimidad, o… por el ruido.

He ahí el mayor de nuestros problemas al practicar spanking: el ruido.

Los sonidos que emitimos al jugar nalgadas es muy fuerte, y son pocos los elementos que no hacen demasiado “escándalo” al chocar con nuestra piel. Dentro de los instrumentos más ruidosos están la mano, el cinto, la paleta, el cepillo… por nombrar sólo algunos, que además, a mi gusto, son los más deliciosos. Si la habitación es pequeña y algo cerrada, los sonidos rebotarán en las paredes y resonará más aún, con la consecuencia de que algún vecino de la cuadra o del edificio denuncie a la policía una “riña familiar”, violencia doméstica o algo por el estilo. Si estamos en un hotel común, seguramente el conserje o alguien de la recepción nos llame por teléfono para ver si “está todo bien”, pedirnos que nos moderemos con los ruidos, o directamente sugerirnos amablemente que nos retiremos del hotel.

Claro que también están los paseos, parques, bosques, bancos de las plazas y demás lugares públicos donde, bajo la atónita mirada de los transeúntes y con la continua amenaza de que nos lleve presos la policía bajo el cargo de violencia doméstica, atentado público al pudor o similares, podemos dar rienda suelta a nuestro gusto por las nalgadas. Pero no creo que sea una buena idea, a menos que el spanker nos de unos pocos azotes y salgamos corriendo despavoridos sin dejar rastros en nuestra huída.

¿Cuál es entonces la opción que nos va quedando? Ir a un hotel de parejas, también conocido como hotel alojamiento, hotel de alta rotatividad o similares, donde están acostumbrados a diferentes “ruidos” extraños, además de gritos, gemidos, jadeos… y otras expresiones similares.

También podemos alquilar una cabaña (ayyysssss, eso sí que se los recomiendo. Yo lo probé y fue… ¡inolvidable!) que esté bien alejada, aislada de casi todo, donde no importen los ruidos y podamos “tener la fiesta en paz”.

Última opción que se me ocurre hasta ahora: (aclaro que no me gusta ni me simpatiza, ¿eh?): utilizar instrumentos que no hagan tanto ruido al azotar.

Recomendados de la casa:

*cane o vara de diferentes grosores y largos (aviso: no cuenten conmigo para jugar)
*fusta (no hace falta que me des las gracias, Fer. Tampoco me invites)
*correa (no estoy hablando del cinto del pantalón, sino de, por ejemplo, la correíta de alguna cartera de dama, que sea muy finita y con un alto porcentaje de fibra sintética, o de cuero liso o trenzado, pero creo que es mejor la primera opción.)
*un conjunto de ramita recogidas por el o la propia spankee

Ahora, como hago usualmente, vienen mis preguntas:


¿Cómo se las arreglan ustedes?
¿Dónde tienen sus sesiones usualmente?
A una pareja que sale por primera vez ¿qué sugerencia de lugar le darían para ir?
¿Cuál ha sido el lugar más extraño donde han jugado spanking?
¿Alguna anécdota que quieran compartir?

Gracias queridos amigos por leerme y dejar sus comentarios. Gracias Fer por permitirme seguir escribiendo en este exitosísimo blog, además quiero felicitarte por la permanencia y la impresionante cantidad de visitas que recibes aquí.

lunes, 7 de mayo de 2007

Fusta: notas técnicas



Autor: Fer

dedicado con cariño
a todas las spankees
que han sufrido
mis torpezas con la fusta

El jueves pasado publicábamos en este mismo blog el artículo Fusta: modo de empleo que recibió muchos y muy gratos comentarios. A raíz de este artículo Selene publica en su blog un artículo que se titula De spank y de fusta en el que se profundiza en algunos aspectos técnicos y conceptuales del uso de la fusta, con interesantes e instructivas fotografías.


En mis anteriores artículos sobre la fusta no he entrado en los aspectos técnicos por no adjudicarme el lugar de un spanker que está “sentando cátedra” o que su experiencia le permite dar consejos a quien no se los ha pedido. Por eso no me canso en insistir una y mil veces que nuestra actitud ha de ser la de aquel que escucha a la spankee y tiene en ella y su sensibilidad la principal guía técnica para el azote con fusta.

Los aspectos técnicos, además del artículo antes mencionado y algunos comentarios que lo acotan aún más, se resumen en una sola cosa: movimiento rápido de muñeca abajo y arriba. La fusta nunca se deberá utilizar accionada por un movimiento de brazo sino el movimiento se debe limitar a la muñeca. De esta forma la acción es precisa y absolutamente controlable. Además de esta forma la fusta si vemos la secuencia en cámara lenta observamos lo siguiente:

1) La fusta se encuentra en la posición “A” que es la más alejada de su objetivo
2) La fusta baja rápidamente hacia su objetivo, la nalga
3) La fusta impacta su extremo contra la nalga
4) Y, finalmente, como impelida por un muelle la fusta vuelve rápidamente a la posición “A”

Queda claro que se trata de un movimiento único abajo-impacto-arriba-abajo-impacto-arriba-abajo-impacto-arriba y así un buen rato.


Lamentablemente la comparación no me resulta muy poética pero el manejo de la fusta se asemeja al del matamoscas (swatter, en inglés). Seguramente alguna de las chicas spankee que juegue tenis, con aquellas deliciosas falditas, puede sugerir algún movimiento de raqueta, pero yo soy un spanker que no practico ningún deporte que a una raqueta se le tenga que dar con una pelota y viceversa.


Si pretendemos matar una mosca joven y sana con un matamoscas mediante un movimiento de brazo, nunca lo lograremos. El movimiento es demasiado largo, lento e impreciso. La mosca tiene tiempo de verse venir encima el matamosca y levantar vuelo. Sin embargo si atacamos a la mosca con un movimiento de muñeca, este es mortal de necesidad, por su velocidad, precisión y contundencia. Cuando la mosca quiere reaccionar pasa a la condición de cadáver. El hábil manejador del matamoscas, para evitar reventar el cuerpo de la mosca busca siempre un impacto de vaivén, con lo cual el gesto de la muñeca es hacia abajo y luego del impacto hacia arriba. Idéntico movimiento debería describir una fusta correctamente manejada.


Pero de nada vale toda la pericia del mundo si el spanker no presta sus cinco sentidos a los mensajes que emita la spankee que son los que de verdad van a orientarnos en cómo hemos de aplicar un elegante y erótico castigo con fusta. Tal como se comentaba en el artículo antes mencionado este tema daría juego para, como diría Cometospk, una completa tesis doctoral en Spankología.

nota: las fotos las he hecho de prisa y con el autodisparador, no son excelentes pero tratan de ilustrar con precisión la secuencia del movimiento abajo y arriba.

sábado, 5 de mayo de 2007

El Abecedario del Spanker

Autor: Fer

A es para Azotes, lo que más nos apetece.

B es para Braguitas blancas de algodón, que debe vestir la spankee.

C es para Culo, la parte más interesante de la anatomía.

Ch es para Chirlos, la forma como se dice azotes muy muy al sur.

D es para Detrás, que es donde se ha de dar.

E es para Espera, ese momento tan dulce.

F es para Fusta, ese noble instrumento.

G es para Galante, la forma en que nos mostramos a las spankees.

H es para Hedonismo, que es lo que nos lleva al juego de los azotes.

I es para Irredenta, como son algunas spankees (al principio).

J es para Juego, lo que deben ser siempre los azotes.

K es para Ketchup, del color que le pondré sus nalgas.

L es para Lujurioso, que es como debe ser este juego.

Ll es para Llanto, después de unos azotes y antes del consuelo.

M es para Masturbación, cuando pensamos en azotes y sexo...mmm...

N es para Nalguear, uno de los verbos más dulces.

Ñ es para Ñoña, que es como a veces se presenta de pacata la spankee.

O es para OTK, Over the Knee o sobre las rodillas.

P es para Palmadas, las que te daré en el culo.

Q es para Querida spankee.

R es para Rojo, el color de unas nalgas azotadas debidamente.

S es para Spanking, nuestra actividad predilecta.

T es para Tomate, te voy a poner el culo como un tomate.

U es para Ungüento, que es lo que te voy a aplicar en las nalgas después.

V es para Verte sobre mis rodillas de una buena vez.

W es para Walkiria, el aspecto que tienen algunas spankees.

X es para Xilófono, así voy a percutir tu culete.

Y es para ¡Yupi! Hoy te voy a azotar.

Z es para Zapatilla, que si no pillo nada más a mano te doy zurra con ella.


Solo dos cosas.

, ya lo sé que son 27 y no 29 las letras, puesto que se han suprimido la Ch y la Ll como letras del abecedario, sin embargo siguen siendo sonidos y ambas me iban bien (¡Chirlos y Llanto!).

No, no hace falta que me feliciteis por la originalidad, en todo caso tenéis que felicitar a Bonnie por su artículo Spanking Through the Alphabet del excelente blog My Bottom Smarts.

jueves, 3 de mayo de 2007

Fusta: modo de empleo



Autor: Fer


Los spankos tenemos filias y fobias con los instrumentos. Unos nos gustan y otros los deploramos. A mí me gusta la fusta, si te apetece leer un artículo publicado hace ya más de dos años en este blog, Homenaje a la fusta, podrás ver el porqué. Sin embargo hoy quiero hablarte del empleo de la fusta.


La fusta es un instrumento ligero, noble, elegante, transportable, de un nivel de "agresividad" medio, disimulable y preciso. No por ello deja de intimidar a la spankee infractora más avezada. Sin embargo, la fusta se inventó para recordarle al caballo quién manda y precisamente el equino es un animal de piel muy gruesa y fuerte musculatura en sus cuartos traseros. Con esto quiero decir que la fusta muy fácilmente puede pasar de simplemente picar a hacer daño.


Yo creo que un buen spanker tiene que especializarse en un instrumento, como los virtuosos musicales hacen con su violín, violoncelo u oboe, pero también debe recordar siempre que hay otra persona que participa en el juego. La horquilla existente entre el umbral de dolor y el umbral de placer de la spankee, algunas veces es muy estrecha, y es fácil equivocarse por exceso. Fusta en mano, a veces podemos entusiasmarnos y en lugar de dar placer a la spankee, simplemente causar dolor e incomodidad.


Nunca hemos de confiar en que somos lo suficientemente expertos como para no estar muy atentos a los efectos que produzca la fusta sobre nuestra compañera de juego. Primero porque de una a otra spankee puede variar enormemente la capacidad de aguantar los fustazos y, lo que es más sorprendente, por una serie de factores como cansancio, fase del ciclo menstrual, estado de humor, etc. Pueden darse enormes variaciones en la misma spankee.


La regla de oro es que no hay tal regla. Siempre hemos de ser humildes y comenzar de cero, para ello lo mejor es que nuestra compañera de juego nos especifique cómo ha sentido los fustazos, más vale pecar por defecto que por exceso, y si no está conforme que nos explique exactamente qué cadencia e intensidad es la más adecuada. Si hace falta que nos lo diga por escrito, para poderlo repasar varias veces, si es necesario y poder complacer a nuestra spankee al máximo.


Todo lo dicho anteriormente es válido, por supuesto, para la spanker chica. Solo hace falta ver la ilustración.

lunes, 26 de febrero de 2007

Muy buena semana a LOS spankees


Autor: Fer


A todos los amigos spankees de este blog os deseo una muy buena semana, os dejo la foto de la chica que parece bastante explícita. Creo que es una fotografía de escasa calidad técnica pero sumamente expresiva que espero que os guste.