Autor: Fer
En otro artículo hablábamos del juego de azotes aderezado con termómetros, que ha quedado claro que no han de contener mercurio, como un posible estímulo complementario en una divertida sesión de azotes. Los supositorios son otro elemento más que puede permitir una gran variedad de juegos a la pareja spanka. Desde la vergüenza derivada de su aplicación, hasta la
excitación rectal con el consiguiente placer sexual, pasando – cómo no – por la típica escenita en que la spankee no quiere saber nada de la aplicación, siempre conveniente para su salud y bienestar, de medicación por vía anal.
La mejor forma de disfrutar con los supositorios es utilizar algunos como los de glicerina completamente inofensivos. Estos supositorios que son indicados para personas con grados mínimos de estreñimiento se venden sin receta médica incluso en el supermercado. Sin embargo son inocuos desde el punto de vista de efectos colaterales.
Los azotes pueden venir antes o después, como forma de convencer a la spankee de la necesidad de aplicarle un supo o bien después de una buena azotaina para completar su educación y que vaya viendo de qué va la película.
El supositorio tiene reminiscencias de las penurias del mundo infantil. Si bien muchos spankos están ufanos de no haber recibido nalgadas en su infancia, muy pocos se deben haber librado de esos temibles obuses anales. Siempre ha habido, en toda familia que se precie, un tío, una tía, una abuela o una vecina entusiasta de la administración de supositorios a la primera de cambio.
Me gustaría saber qué piensa nuestra amiga Mayte de la aplicación de un supositorio e inmediatamente un confinamiento en el rincón para gozar o sufrir sus intestinas sensaciones y reflexionar profundamente sobre los aspectos del comportamiento a mejorar.
Los supositorios encierran varios misterios y paradojas, uno de ellos es por qué los arquitectos
les gusta erigir edificios con forma de supos, como es el caso de la Torre Agbar de Barcelona y la contradicción principal de estos objetos es que su introducción correcta se lleva a cabo por su parte roma y no por su parte más aguda como indicaría la lógica balística.
Al final pensaremos que los spankos tenemos una fijación con el erotismo anal.
