
Autor: Fer
Ahora que comienza el otoño y una vez más se repite el ciclo de trabajo-días que se acortan-
lluvia-más trabajo… ¡qué horror! ¡qué pereza! entonces fantaseo con irme a Australia, a sus enormes playas del norte y conocer una guapa spankee surfista.
Una chica anglosajona, de complexión atlética, sana, dorada por el sol excepto las marcas del descolorido bikini. A lo mejor le admito que use un bañador tipo tanga, si hace surf en topless, claro está.


Sería bueno que también tenga una excelente profesión, en la que sea una mujer importante, como lo son muchas spankees. Algo así como una abogada brillante con un trabajo destacado y prometedor en los juzgados. Pero a la cual, los soleados fines de semana en la playa, pueda regañar por no haberse aguantado bien en la ola. Yo miraría a través de unos potentes prismáticos mientras dispondría de mis latas de cerveza Foster en la neverita portátil dentro de la vieja furgoneta VW.
La playa por la noche, junto a una hoguera, es un excelente lugar para azotar a una surfera australiana y hacerle comprender que aún tiene mucho por mejorar y superarse.


¡Mundos de ensueño de un spanker! Al fin y al cabo soñar no cuesta nada ¿no crees?