viernes, 17 de marzo de 2006

Spankee madura vs. spankee joven


Autor: Antoine_X

Cuando le envié mi primer artículo a Fer, me respondió y me comentó que le había gustado y que otro tema que quedaba en el aire era el de la mujer madura azotada por el spanker joven. No me especificó género del spanker, y aprovechándome de esta situación he decidido jugar con su idea, para cambiar el tema del artículo, para pasar de la relación spankee madura- spanker joven, por una que me atrae un poco mas, las diferentes posibilidades que representan las spankees maduras y las jóvenes.

Dado que algunas chicas menores de treinta años hicieron comentarios a mi anterior artículo, he comprobado que aunque pocas existen. Así que el tema de este artículo va a girar en torno a la elección entre jóvenes y maduras detallando dentro de mis limitaciones las cualidades que para mi cada una de éstas representa.

Para los spankers no muy experimentados como yo, el icono que representa la spankee madura es una sombra muy alargada. Azotar a una mujer que está en la treintena o cuarentena, es un placer difícil de definir; la sensación de tener sobre nuestras rodillas a una mujer hecha y derecha tiene muchas implicaciones satisfactorias para un spanker joven como yo, pues el inicial respeto derivado de la diferencia de edad se va transformado bajo el lento devenir de los azotes. Particularmente, me gusta la imagen de la mujer madura sobre las rodillas de un jovencito, entregándose y disfrutando como una niña del escozor de las nalgadas. Por unos momentos deja de ser esa mujer ocupada para entregarse a ese chico que la azota con la avidez de encontrarse con una mujer en su plenitud de formas y espíritu. Para muchas de estas mujeres la época de los roles quedo aparcada y se entregan ya a los azotes sin mas que la satisfacción y el placer que proporcionan estos en si mismos. También es la época de experimentar con nuevos instrumentos, posiciones y quizá afianzarse con un único compañero.

La juventud de una spankee es una baza que no se puede recuperar con el paso de los años. La ingenuidad y la tersura del divino tesoro arrebata tanto las pasiones de los más jóvenes como la de aquellos spankers que quieren recordar la tersura de la piel veinteañera, y quizás por qué no, revivir los episodios juveniles si se tuvieron, y si no fantasear con lo que podría haber dado de si esa época dorada. Pero no todo son virtudes en las jóvenes spankees, puesto que a parte de su sensual falta de experiencia, a veces no son capaces de dejarse llevar por el placer de las situaciones como una mujer madura sabe hacerlo. Creo que en esta edad todo castigo lleva consigo implícito el intento de evasión por parte de las chicas, así como cierto recato en la práctica del spanking, que con el paso de los años desaparecerá como si de humo se tratase.

No pretendo con estas líneas más que dar paso a los comentarios de la gente, y sobre todo las críticas a lo que he escrito, pues no son más que mis propios pensamientos, que supongo no coincidirán con los de mucha gente.

Al final solo una última reflexión, no importa la edad sino las ganas de disfrutar, y en eso cada uno marca su estilo, espacio y compañía.

2 comentarios:

Fer dijo...

Me alegra ver este buen artículo de Antoine_X publicado.

En realidad en el spanking hay mucha imaginación en acción. Pensamos que la spankee es una jovencita estudiante y tal vez tiene edad de ser Directora... entonces ¿por qué una spankee no puede imaginar que su joven spanker en realidad es un maduro preceptor, un tío cascarrabias o un rígido catedrático justiciero? Luego puede disfrutar de las mieles de un cuerpo masculino joven y flexible. Esa diferencia de edad de hombre maduro-mujer joven que siempre se ha admitido con naturalidad ¿por qué no se tiene que admitir con la misma naturalidad cuando se trata de una dama hecha y derecha y un chico joven? ¿No es acaso un resto de la galaxia patriarcal que una vez asoma en nuestras vidas?

¡Qué el spanking nos ayude a todos a liberarnos de muchas cosas! y que ayude a nuestras spankees a saborear algún que otro fruto prohibido ¿por qué no?

Ana K. dijo...

Buen artículo. Y adhiero a la idea de que no importa la edad de ninguno de los dos, sino que ambos se sientan cómodos con el papel que interpretan. El spanking es para disfrutar y como bien dice Fer, que éste nos ayude a liberarnos de muchas ataduras, y nos sirva para liberarnos!
Gracias querido Antoine_X, un beso
Ana K.