martes, 7 de marzo de 2006

¿Es el spanking una práctica en vías de extinción?


Autor: Fer

Si releemos a los autores de este blog, queda bien claro que el spanking data de la Era del Cromañón, que además actualmente está muy difundido en todas las latitudes, culturas y países y en nuestros días, gracias a Internet, goza de excelente salud.

¿Seguirá siendo siempre esto así? ¿O acaso el spanking goza de su Edad de Oro previa a su decadencia y desaparición?

Pese a su actual fortaleza, el mundo de los azotes eróticos, puede ser una práctica erótica que corra, con el tiempo el riesgo de extinguirse, como esas especies en peligro de desaparición que constantemente aparecen en los documentales de la televisión mirándonos con sus ojitos entre tiernos y acusadores.

En principio la práctica de los azotes deriva fundamentalmente del castigo proporcionado a niños, esclavos y esposas. Evidentemente todas estas actividades tienen su raíz en una estructura social patriarcal cuyas bases en la segunda mitad del siglo pasado, afortunadamente, han quedado muy socavadas. Hoy en día, en el mundo más o menos desarrollado y más o menos en desarrollo, no quedan esclavos, la mujer ha evolucionado -más que ningún otro grupo humano en un período de tiempo record- y pegar a un niño ya es un grave delito tipificado en el código penal en muchos países.

Quienes practicamos el spanking siempre bromeamos con ser aprehendidos, por error o por un exceso de celo de las funcionarias, por una brigada de policías que combaten el maltrato a la mujer.

La práctica de los castigos corporales en menos de 50 años, en principio, tendrá que haber desaparecido del planeta.

Hay algunos ejemplos de formas de obtener placer sexual que poco a poco van perdiendo sus referentes en las costumbres que se dan en el seno de la sociedad.

Algunas prácticas eróticas del fetiche medical, por ejemplo, se basan en procedimientos que hoy en día han desaparecido de la medicina actual y que los menores de 25 años prácticamente desconocen; tales como tomas de temperatura rectales, enemas y, muy pronto, supositorios e inyectables.

Hoy en día se toma la temperatura con unos asépticos termómetros electrónicos que se introducen unos segundos en el oído y obtienen una medida precisa. Claro que no me imagino un grupo de Yahoo dedicado a la toma erótica de la temperatura en el canal auditivo.

Los enemas solo se usan como preparación para colonoscopias (exploración visual del intestino mediante un tubo) o pre-parto, incluso en este caso están tan en tela de juicio como las episiotomías (corte quirúrgico de la vulva en el parto).

En cuanto a los supositorios e inyecciones, tan populares como temidos/deseados en otros tiempos, parece que les va llegando la jubilación con comprimidos, cápsulas, parches e inhaladores de todo tipo como vías de administración de fármacos más recomendables.

Afortunadamente en los últimos años los fisioterapeutas han inventado prácticas deliciosamente perversas como la reeducación del suelo pélvico...

¿Qué pasará entonces en el año 2106 cuando ya no quede memoria histórica viva de los castigos corporales? Ya sé que una de las respuestas inteligentes consiste en citar el ejemplo de miles de spankos a los cuales jamás sus padres les han puesto la mano encima ni han visto castigo corporal alguno en su infancia.

Pero... ¿y si los spankos del siglo XXII son como una especie de excéntricos conservacionistas, subvencionados por el Estado y patrocinados por firmas comerciales, que se reúnen en congresos para ver las Web del siglo XXI en ordenadores de museo frente a las cámaras del Canal Discovery?

¿Los más viejos de la tribu tendremos que comenzar a cuidar del Fuego Sagrado del Spanking?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Efectívamente, se debe "atizar la candela" para mantener la llama encendida.

(Mi abuela decía" Te voy a dar candela si sigues portándote así", aunque nunca lo hizo je je )

Pit

La Bruja dijo...

Pues mira, Fer... como diría ese spanker clásico, aunque no confesado del cine, Rett Buttler, la verdad es que me tiene sin cuidado. Mientras yo pueda seguir libando las mieles del spanking, mis tataranietos que se las arreglen con sus fetiches de termómetros electrónicos y otros igualmente aburridos que se me ocurren.
Pero, lo dudo. La cultura, el pensamiento y el inconsciente colectivo, cambian en la muy larga duración. Ya lo dijo Levi Strauss (y no el de los jeans ¿eh?)

Fer dijo...

Gracias por vuestros comentarios, es cierto que ambos son positivos sobre el porvenir del spanking.

Incluso la cita de Don Claude es muy oportuna, los cambios en la tecnología y en los usos sociales no son correlativos al pensamiento profundo de las personas y de la sociedad.

Bueno, he de decir que mi reflexión pretendía ser humorística y se basaba en que una vez desaparecidos determinados usos hay una pérdida de memoria histórica. Pero básicamente escribí el artículo para reirnos o al menos sonreir durante un momento.

¡Muchas gracias por agregar estos comentarios!

spank_er55 dijo...

Bueno!
Si erotizamos las nalgas... por que no el canal auditivo???
:-)
Por cierto, el Divino Marqués decía que el oido y la nariz son los unicos orificios corporales que no sirven para las prácticas eróticas... tradicionales. Pero creo que se equivocaba...