domingo, 26 de marzo de 2006

Autoservicio


Autor: Fer

Una de las prácticas más misteriosas del spanking para mí es el autoazotamiento o autoflagelamiento. Parece que es algo que forma parte del mundo secreto de las y los spankees. Lo conocemos porque a veces nos lo cuentan como al pasar o hay algún dibujo o foto alusiva.

Cuando una práctica erótica es oculta cobra mucho más morbo y misterio, esta es una de ellas. Al no conocer directamente esta práctica solitaria, todo queda librado a la imaginación.

Yo me figuro a una muy jovencísima spankee desbordada por las imágenes de azotes eróticos que pueblan su mente, tal vez inspirada en algún profesor o alguna figura de autoridad de su entorno, que en la soledad de su habitación bien cerrada con llave, desnuda sus nalgas y con un cinturón o un cepillo se administra unos cuantos azotes como parte de un delicioso ritual autoerótico ¿Ocurrirán así las cosas o mi imaginación tiende a hacerlas más bonitas y más eróticas?

En algunos casos, para algunas personas esta fase juvenil de la vida spankee ha persistido y continúa la costumbre de autoazotarse, incluso cuando hay alguien con quien completar el juego, creo recordar un chico que frecuentaba los tablones de spanking que siempre hablaba de estos placeres solitarios, pero que nadie le seguía el hilo.

Los spankers, que yo sepa, no hacemos nada similar. No me imagino fustigando un cojín.

Me gustaría saber más acerca de esta curiosa práctica.

9 comentarios:

Una de tantas dijo...

Conozco yo a una spankee, que de jovencita, como ni sabía que existía el spanking, ni pensaba que pudiese recibir un sólo azote en su vida (era jovencita pero de 14 o así), se autoazotaba recurrentemente.
Cuando se quedaba sóla en casa, corría a prepararse: Boca abajo sobre la cama, se azotaba con una regla o con una especie de cane. Conseguía una fuerte excitación sexual y finalizaba la sesión de azotes con otra sesión de auto...amor-propio?
Con el paso de los años y la aparición del spanking en su vida, no ha vuelto a azotarse, no es necesario, lo hacen por ella aunque al igual que con la masturbación (que sí sigue practicando), autoazote tiene la ventaja de que es la propia spankee la que regula el ritmo, intensidad, duración...

Un saludo

Ocho dijo...

El tema del autospank NO me pone nada. Lo reconozco. No puedo decir que tiro la primera piedra, porque lo he probado, pero confieso sin sonrojo que sólo lo he hecho por "sugerencia" expresa de uno o varios spankers que deseaban ver, oír, o simplemente saber que yo, a miles de ciberespacios de distancia, castigaba alguna conducta que ellos no podían personalmente corregir. En esos momentos no puedo negar que despertase en mí algunas emociones, porque mentiría, pero tengo muy claro que sólo las despertó por la conversación vía webcam, teléfono, o teclado con la otra persona que mantenía. Vamos, que los azotes en sí no me dijeron absolutamente nada, pero sí el significado de los mismos, dentro de la "historia" que se desarrollaba en esas conversaciones.
Además, y refiriéndome al otro comentario que aparece escrito en este tema, añadiré que me parece muy llamativo el hecho de considerar como "ventaja" que sea la spankee quien regule ritmo, intensidad o duración, porque a mí me parece justo lo contrario...

Fer dijo...

¿Qué es mejor para un bloguero que recibir comentarios? Pues esto, que los comentarios se manifiesten como un contraste de opiniones, de visiones y de experiencia como es el caso.

Yo pensaba más, cuando escribí el artículo, en el tipo de descripción que hace nuestra lectora una de tantas sobre la spankee que conoce. Me fascina ese momento de exaltación de una jovencita, quedándose sola en casa, llevando a cabo su ritual y culminando con una sesión masturbatoria de lo más completa... llegando finalmente a un éxtasis que le trae paz a su vida de estudiante y buena chica.

No había pensado, en cambio, en el autospanking por encargo que describe ocho. Lo curioso es que sin ser amante del autoservicio spankero, nuestra amiga ocho se monta también un interesante ritual erótico.

Muchas gracias por vuestros inteligentes e instructivos comentarios!

maria dijo...

Hola a todos. Ya que venimos de confesiones con este tema les cuento que yo probé varias veces el autospanking, también en el contexto de una relación virtual (nunca sola, porque esa interacción spanker/spankee para mi es lo más importante, ya sea real o virtual). La verdad es que en ese momento no me interesaba una relación real (o tal vez no había encontrado la persona adecuada) y esas experiencias me sirvieron muchísimo. Para mi, bien jugadas, esas escenas funcionan tan bien como las otras, es decir cumplen con su objetivo. Si estas de humor te saca todos los problemas.
En mi caso lo que me preocupaba es que al manejar yo la intensidad obviamente los azotes eran muuuuy suaves. Era algo que no podía evitar, autopreservación, incuso usando implementos como un cepillo. Luego de unas cuantas horas y de insistir (tu spanker virtual va a decir siempre que eso no fue lo suficientemente fuerte, una y otra vez, diez más.. etc.) y resultará que la cola queda bastante colorada.. pero lejos de tocar ningún límite. Con las sesiones reales donde el spanker es el que aplica el correctivo uno invariablemente abandona esas prácticas y recibe algo mucho más cercano a lo que (según su spanker) se merece. Igualmente yo guardo buenos recuerdos de aquellas experiencias.

María

Fer dijo...

Cuando escribes una artículo, especialmente sobre un tema del cual eres bastante ignorante, como en mi caso el autospanking, puede aparecer una vertiente nueva y muy interesante.

María, te agradezco muchísimo tus aportaciones sobre el "spanking por encargo" como modalidad del autospanking. Esto de los chirlos virtuales con web cam, por lo visto puede ser divertido.

Yo nunca se lo he encargado a ninguna spankee, pero todo es cuestión de probar, es como lo del rincón...

Anónimo dijo...

Bueno, no sabía que resultara tan raro la autoazotaina. Yo la practico a veces y me sirve para tener un "final feliz". Es diferente de una relación a dos y prefiero con mucho ésta última, pero las fronteras las pone cada quién, siempre que sea libremente.
En la fantasía de los azotes en general, creo que hay poco conocimiento científico, perdonad la pedantería. Nuestra cultura y nuestro imaginario está lleno de castigos corporales que dejan impronta en la piel y en la construcción de nuestro mundo. No hay más que ver, como alguien dice más abajo, el tema de la iglesia católica y sus autoflagelaciones, algunas órdenes hasta las tienen pautadas. Salud.

Anónimo dijo...

Self-spanking females:

visit
http://groups.yahoo.com/group/doitherself/

Anónimo dijo...

Hola a tod@s:
Mi experiencia en este tema viene ya de lejos. De pequeño era un niño bastante rebelde, y en casa el metodo de castigo utilizado, era la zapatilla por parte de mi madre. Ni que decir tiene que nunca he sido maltratado ni mucho menos, pero me he llevado mis buenos zapatillazos y todos más que merecidos. Recuerdo que cada vez que mi madre compraba zapatillas nuevas, solia probarla sobre mi trasero cuando estaba solo en casa, para saber lo que me esperaba desde ese momento, costumbre que conservo a día de hoy con las zapatillas de mi pareja.
He leido en algún comentario anterior, el tema de la intensidad de los azotes, y, en mi caso, intento que sean lo más duros posibles, y si alguno es flojo, se repite, por supuesto.
Lo que si que es totalmente indiscutible, es que no existe el factor sorpresa, es decir, sabes cuando y donde va a caer la zapatilla, así como el número de azotes que faltan para acabar el castigo, cosa que en una azotaina real no ocurre.
Para acabar, os cuento una experiencia de autoazotaina curiosa. Mi chica tiene mucha imaginación para los castigos. Un día, se le ocurrió que yo mismo eligiese que castigo merecía (en este caso por desobediente). Como no, elegi unos azotes, que creo merecía más que de sobra. Ella estaba de acuerdo. Pero para mi sorpresa, debía aplicármelos yo mismo. Pensé que iba a ser un castigo más que llevadero, ya que unos azotitos con la mano, eligiendo la fuerza, las pausas, etc. Estaba chupado.
Pero ella iba un paso por delante. Me hizo elegir una zapatilla, y ninguna de ellas era liviana para un castigo. Me hizo elegir entre las que pican de verdad.
Me hizo tumbarme en el borde de la cama, con el trasero al aire y bien expuesto. Ella se sentó al lado con la otra zapatilla en su mano. Se aseguró de lo siguiente:
-Si me daba un azote que en su opinión era flojo, ella me daba otro para compensar;
-Si entre azote y azote había pausas largas, ella rellenaba el hueco.
Como podeis imaginar, al rato de comenzar los azotes, mi fuerza bajaba, a la par que las pausas aumentaban, así que ella me dio de lo lindo.
Fue una muy buena autoazotaina, de verdad.

amigospanko dijo...

Muchas gracias por comentar un artículo tan interesante de nuestro archivo. Han pasado 11 años pero este tema, al igual que otros, dentro del spanking es absolutamente vigente. Esta modalidad de autoazote "asistido" por la Spanker es muy buena!! Gracias!