lunes, 14 de mayo de 2012

Mangas de camisa

Autor: Marita Correa

Sabemos que las mariposas en nuestra tripita son nuestras compañeras inseparables en esta fantasía, y uno de los momentos que con más fuerza revolotean en mi interior, es cuando mi spanker  remanga las mangas de su camisa, ¿Por qué lo hace?, ¿le resulta más cómodo castigarme de esa manera? O es su forma de demostrarme su poder, de decirme sin palabras "hasta aquí hemos llegado, y ya no hay vuelta atrás". 

Sabe que me quedo paralizada viendo ese instante, sin poder articular palabra, y no por miedo, sino porque me resulta increíblemente sexy ver como lo hace, mientras la excitación y el temor me envuelven, me deleito ante esa señal de autoridad, el acto que ya habla claramente de sus intenciones, que me indica que he encontrado lo que buscaba y que aunque me esté arrepintiendo, ya es demasiado tarde








6 comentarios:

gavi dijo...

La remangada de las mangas y la quitada del cinturón son dos actos que me pueden hacer crear awitas!!! Me parecen tan pero tan pero tan masculinos, viriles, varoniles, no sé como diga pero me expliqué verdad? jaa :D

isabella dijo...

Para mi es como Rita Hayworth quitándose el guante, momento memorable y cuantos han disfrutado con esa escena, pues a mi me pasa lo mismo con la remangada de las mangas de mi hombre!!

Fer dijo...

Me encanta saber que hay spankees sensibles como la autora y nuestras dos queridas comentaristas

Fer dijo...

En el lejano 2007 Ana K. había escrito un artículo llamado "El cinto ese objeto del miedo y del deseo", cuyo enlace pego aquí:

http://azotesynalgadas.blogspot.com.es/2007/11/el-cinto-ese-objeto-del-miedo-y-del.html

Ana Karen Blanco dijo...

Uysssssss, mi Fer!! Fue un lindo post. Es que yo estoy de acuerdo en un 100% con mi primi Gavi. Creo que los dos momentos más sublimes de la escena spanka es cuando el Spanker se sube las mangas y luego cuando se saca el cinto... Ufffffff... no hay un acto más viril, más excitante, donde se sienta más la dominación que esos dos instantes...
Puedes hacer awitas, arroyos entre las piernas y lagunas bajo los pies...
Y si el Spanker nos reta, nos sentencia con sus frases maravillosas mientras se arremanga o se quita el cinto... entonces nuestra reacción será como un tsunami de humores y sensaciones!
Y me voy... ya me excité de solo pensarlo!!

Anónimo dijo...

mmmmm... 100% de acuerdo!!!