lunes, 3 de diciembre de 2012

La entrega

Autor: Marita Correa
Un  spanker me comentaba que no hay nada mejor que su mano para administrar un castigo.  No le gusta el cepillo, ni el cinturón, ni paddle,  ni cualquier otro utensilio que le impida el contacto de su mano con la piel de la spankee, y sentir como la temperatura de sus nalgas va aumentando.  Sin embargo cuando la spankee es algo rebelde y vacilona sí que se ve obligado a utilizarlos, pero sólo con un propósito, que ella misma vaya a buscarlo y se lo entregue en mano. Hay veces que no se lo pone difícil y lo deja a la vista para que ella lo encuentre con facilidad pero hay otras que le gusta jugar con la spankee, escondiéndolos o poniéndolos en los cajones más bajos o en la parte más alta del armario. El, mientras disfruta de la búsqueda, y la observa  desnuda de cintura para abajo, o mejor todavía, arrastrando los pies,  con las braguitas a la altura de sus tobillos,  buscando por toda la habitación.  Entonces ella lo encuentra y es cuando se acerca el momento deseado, ese en que la spankee le hace entrega del implemento escogido. Se acerca con timidez, él extiende su mano, y algo que siempre se repite y lo hace disfrutar,  La spankee baja su mirada y agacha la cabeza en el momento de la entrega  del objeto.
 Ese momento de rendición, de sumisión total le hacen saber que ha conseguido su objetivo pero sobre todo, lo hace sentirse orgulloso de ser spanker

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese momento es razón de mis fantasías de forma contínua y desde hace años. Un verdadero placer spanko. Normalm, costumbro agregar 'ahora sé una nena obediente y ve por 'x' instrumento'. Otras, le exijo q en la entrega me pida q la castigue pq sabe q se pasó de la rayita... Variedades de lo mismo: ese momento.

DL

Mariposas de Chocolate dijo...

Mmmmmm maravilloso articulo....que suscribo totalmente

marita correa dijo...

Gracias Domme, gracias mariposas, me alegro mucho que os haya gustado, yo opino que es un momento exquisito para ambos.
Besos

ohma dijo...

Me gustó todo lo que nos has contado,Marita-
Un fuerte abrazo, guapa.

gavi dijo...

Querida marita, como a mi no va para nada la humillación, eso de andar con el culito al aire y casi trastabillando con los calzones en los tobillos, pues no me interesa, pero obedecer la llana orden de "tráeme el cepillo" o "el paddle" o qué sé yo... eso sí que me encanta!, pero he de decir también que como la sumisión total tampoco me va, soy rebelde dentro y fuera de mi personaje, pues me encanta verlo a los ojos mientras se lo doy, y ver esa mirada "severa" y regañona y verlo ordenarme "sobre mis rodillas, ahora" woooooooowwwww! Eso sí que me hace volar!!! :D
Es en realidad un momento muy especial que bien vale tu excelente post ;)

Anónimo dijo...

uauuu...sostener una mirada en ese momento es muy, muy uauuu.

DL

gavi dijo...

DL.... ;)

efe{LL} dijo...

La entrega es la esencia de la sumisión y hay se concentra esa magia que hace vibrab al Dom y el sum.
Muchas gracias por su referencia anuestro blog.

Un abrazo.
L.Lorena y efe

May Mercurio dijo...

Es muy interesante, mucho, y también muy honesto.Me ha gustado.

Anónimo dijo...

Muy bello articulo. Bueno para que nosotras sepamos como es importante toda y cualquiera entrega para ellos. Me he sentido como si fuera yo esta spankee, que sabia que iba ser más castigada aún por ello ......maravilloso artículo