domingo, 18 de junio de 2006

Esto no es nada erótico



Autor: Fer

El castigo físico de tipo judicial o policial se ha utilizado a lo largo de toda la historia de la Humanidad. La mala noticia es que se sigue utilizando aún. Este video muestra uno de esos brutales castigos en Malasia.

Toda la información sobre castigos corporales está en una excelente web, Corporal Punishment Reserearch, que recomiendo visitar. Lo interesante de ese sitio es que no toma partido alguno sobre el tema del castigo corporal. Tampoco explota su vertiente erótica o morbosa. Simplemente presenta hechos de forma documentada.

El castigo corporal, según recuerdo de mis lecturas de mi época universitaria de Michel Foucault en su libro Vigilar y castigar (Surveiller et punir) escrito en 1975, en el cual explica que el poder ha tenido siempre la necesidad de control. Cuando una determinada categoría de individuos o tan solo un individuo se salía de las normas de control, el sistema siempre tiene previsto algún castigo. Respecto al castigo corporal, lo que decía Foucault, si mal no lo recuerdo, que se trataba de ejercer la penitencia sobre el único bien propio del individuo, en un sistema de poder absoluto, que era el cuerpo. Más adelante, a partir del siglo XVIII esta penitencia se transforma en prisión ya que el bien preciado es la libertad.

Si bien, recuerdo estas lecturas de forma nebulosa, creo que hoy en día estoy de acuerdo en parte con ellas, tal vez esa visión del "biopoder" como algo tan eficiente y casi planificado no me convence, pero sí las teorías sobre qué es lo que se castigaba. Hoy en día regímenes políticos absolutistas y/o teocráticos practican estas formas punitivas en las que lo que sufre es el propio cuerpo. Me ha parecido oportuno recordar esas lecturas para reflexionar sobre estas imágenes tan impactantes.

¿Es necesario decir que el spanking no es esto?

3 comentarios:

Tane dijo...

Efectivamente no es nada erótico, es repugnante y sorprendente que aún se utilice hoy en día. Aunque no sé de qué me extraño, aún existe la pena de muerte por lapidación y las violaciones ordenadas en plan diente por diente.

Saludos espeluznados

Fer dijo...

Justamente estas imágenes están ahí para recordanos lo que los aficionados a los azotes eróticos consentidos entre adultos no somos. Gracias por tu comentario!

Ocho dijo...

Auch! Auch! Y auch! Qué barbaridad! Vaya vídeo desagradable! Es increible que en estos tiempos aún se practiquen todas esas barbaridades y atrocidades, y que nos preocupemos más por la poda de unos cuantos árboles en una gran avenida (con todos mis respetos para los grupos ecologistas) que porque ocurran lapidaciones, azotainas públicas, ablaciones, y tantas y tantas cosas más... Gracias por llamar nuestra atención sobre lo que, efectivamente, no somos.