viernes, 15 de abril de 2016

El regalo


Los pasados reyes recibí dos regalos. El primero venía en una caja negra, que por su aspecto glamuroso me hizo pensar que era de joyería. La abrí con gran ilusión, para quedarme seguidamente con la boquita abierta, cuando vi lo  que era. Plug anal de acero inoxidable. 
Mi cara de desilusión lo decía todo, "Ya tenemos uno" le recordé. "Sí, pero es diferente", contestó Él, "Éste te va a encantar". "Seguro que sí" contesté, con una mueca de desagrado. Los juguetes eróticos no me van mucho, los usamos, pero de vez en cuando.

Acto seguido me dio otra caja, esta era más grande, con un lazo enorme, la abrí con precaución,  no me fiaba de él, pero cuando comprobé lo que había dentro empecé a dar grititos de emoción y corrí a besar a mi "rey mago" particular por mi precioso regalo. Varias prendas de lencería, algo que me encanta. "Voy a probármelo todo" le dije.  "¿Y porque no probamos primero tú juguete?, ¿Cómo decirle que no, después de haber acertado con tan delicado presente?

Pues os cuento: Al principio me asustó un poco, ya que es completamente diferente al que teníamos, pequeño y de silicona. Temía a la terminación de la punta, el peso, mucho más pesado que el anterior, pero sobre todo el tamaño. Y me preocupaba también, tener que llevarlo puesto al trabajo o a cualquier otro lugar, que a Él se le ocurriera
La punta más afilada que en el otro,  tiene un buen propósito y es hacer que el juguete penetre con mayor facilidad, sin tocar ningún punto que no se deba tocar, por lo que no resulta nada incómodo. 

La diferencia de peso también tiene su importancia, ya que en ningún momento olvidas que lo llevas puesto, cuando me levanto, cuando me siento, subiendo escalones, cada movimiento, me hace recordar el momento en el que Él, lo introdujo dentro de mi. 
El tamaño asusta, pero una vez dentro es estupendo, se acopla a la perfección, los primeros días lo llevé un par de horas, pero cada vez que lo uso, aguanto un poco más, no me hace caminar torpe, como me pasaba con el otro y aunque mis músculos empujen no se sale, eso es lo mejor, hay que sacarlo, lo cual me ha sorprendido bastante.
¿Os cuento un secreto?, mientras escribo esto lo llevo puesto.

Así que el día de reyes no recibí un regalo estupendo sino dos, pero eso es algo que por ahora no le voy a decir, será nuestro secreto.




Autor: marita



7 comentarios:

Dulce dijo...

Es un buen regalo y forma de marcar presencia cuando no se está cerca.

Dulces besos y dulce fin de semana.

Escorpi69 dijo...

Disfrútalo.

Anónimo dijo...

Hace algún tiempo, tuve una sesión con un spanker que me recomendó el uso de un plug... Aclaro que, pienso, mi poca experiencia con el sexo anal debió convertir para él la sesión en algo no del todo satisfactorio.
Tenía toda la razón.Me hice con uno. Y también con un compañero de juegos con quien utilizarlo. Con ese mismo compañero, tengo ahora experiencias más placenteras de las que, supongo, nadie tendría queja alguna. Moraleja: todo se aprende, y mejor aún con los medios adecuados, y las personas adecuadas.

marita correa dijo...

Hola Dulce que tal? La verdad es que es algo que me llama la atención de los spankers, de una forma u otra quieren que los tengamos en la mente y sigamos sus reglas en todo momento.

Gracias Escorpio, a veces puede ser una lata, pero otras tiene su encanto!

Anónimo, la persona adecuada es imprescindible y como tú dices todo se aprende, y todo es experiencia. Eso sí, hay cosas que si no te gustan, por mucho que lo intentes nunca llegarán a aportarte nada, por lo que es mejor dejarlo pasar.

Muchos besos a los tres!!

amigospanko dijo...

Me alegra ver tanto y tan buenos comentarios en un artículo sobre un tema que siempre nos ha interesado en este blog que es el erotismo anal. Los plugs hoy en día son una maravilla, los hay de todos los tamaños, precios, materiales, colores y para todos los gustos. Una señorita correcta debe tener siempre su plugcito para estar dilatada por si el Sr. Spanker quiere hacer uso de la puesta trasera.
Mis más cariñosos saludos a todos

Anónimo dijo...

que mal va el mundo, si los señores spankers quieren que seamos señoritas correctas...

gavi dijo...

¿Y qué más se le ofrece al Señor Spanker de la puerta trasera? Ja! ¿Por si? Jaaaaa... Ay querido Fer, siempre tan arcaico! :p