miércoles, 24 de abril de 2013

Un libro y una flor

Autor: Marita Correa

San Jorge fue un militar romano del siglo III nacido en la Capadocia turca y que desafió al emperador Diocleciano, negándose a acatar sus órdenes cuando se le encomendó perseguir a los cristianos, razón por la cual fue decapitado.
De este hecho surgieron numerosas leyendas en países como Portugal, Grecia, Inglaterra y España.
La historia más conocida en Cataluña habla de un dragón que vivía en Montblanc y que era temido por su furia, para calmar su ira se le daba en sacrificio una persona de la población, la cual era escogida por sorteo. Un día la “suerte” recayó en la hija del rey, pero un apuesto caballero, con armadura y espada, mató a la fiera y salvó a la bella damisela. Allá donde cayó la sangre del dragón salió un rosal con hermosas flores rojas.
La rosa que se regala ese día es una muestra de amor cortés, de pasión, de admiración. La rosa es la flor nacida de la sangre del dragón que mató San Jordi. (datos de plural costumbres)
Aunque también hay otra leyenda que Fer, nos relataba hace unos años en el post, "Sant Jordi, un santo spanker" . En él nos cuenta, como Sant Jordi fue un santo, hasta que encontró a una spankee que para variar, se había metido en un lío con un enorme dragón. Sant Jordi tuvo que sacarle las castañas del fuego, nunca mejor dicho, y enfrentarse con peligro de chamuscarse al maloso dragón. Cuando finalmente salvó a la spankee del dragón, le propinó la zurra de su vida, con lo cual reforzó su condición de santo varón. De ahí las rosas rojas en alusión al trasero de la damisela. 
Así que de todas las leyendas que existen, yo me quedo con esta, mucho más acorde con mis sentires.
El día 23 de abril, también es el día del libro, lo cual no tiene ninguna relación con San Jordi y el dragón, pero ambos acontecimientos se han juntado, para formar una bonita tradición. 
Así, que como hoy toca regalar un libro, yo voy aprovechar para hablaros de todo un clásico, "Justine", del Marqués de Sade, ya que para mi es un tanto especial.
Tenía 20 añitos cuando un amigo me lo prestó, no era ninguna niña, pero el ir a un colegio de monjas me "afectó", por lo que aún tenía la idea de casarme virgen. A lo máximo que había llegado, era a dar unos cuantos besos, (con lengua), que tampoco era tan ñoña, pero algo más, ni hablar.
lord tale

Yo ya me aceptaba como spankee, aunque faltasen muchos años, para descubrir el significado de ese palabra, y me gustaba fantasear con que era una amita de casa, viviendo una vida de disciplina doméstica al lado de mi adorado esposo, esa fantasía me excitaba, mucho mas que imaginarme haciendo el amor, entre besos y caricias, envueltos en sabanas de raso, (muy de moda en los 80).
Así que leer este libro fue un total descubrimiento  para mi,  en cuanto a  sensaciones desconocidas, y turbadoras emociones que recorrían mi cuerpo mientras devoraba la novela. Recuerdo que había escenas, en las que tenía que cerrar fuertemente las piernas, sintiendo que algo dentro de mi iba a estallar, y terminé de leerlo, sudorosa, húmeda y descubriendo el  aroma del sexo.
Como la mayoría sabréis, este libro no tiene nada que ver con spanking, incluso hoy en día he leído criticas que lo califican como aberrante y pornográfico, pero esta repleto de actos de dominación, sumisión, violación, dolor, posesión, expresiones de un mundo erótico privado y secreto que causa fascinación.
Después de muchos años volví a leerlo, y tengo que decir, que ya no me gusto tanto, su lectura esta vez se me hizo pesada, es demasiado violento y cruel, y sigo sin entender que la protagonista no se rebele ante tanto cúmulo de barbaridades, a la que es sometida, dejando que toda esa panda de personajes nauseabundos se salgan con la suya. Claro que esa era la idea del autor, el quería expresar, como la virtud y las buenas obras no tienen recompensa, mientras que los malvados y más, si estos están protegidos por el poder del dinero, salen triunfantes.
Por cierto que cuando le devolví el libro a mi amigo, le dije que no me había gustado nada, que la protagonista era idiota y el escritor un vicioso, no le iba a contar lo que os he contando a vosotros ¿¿verdad??



4 comentarios:

ohma dijo...

Cosas de jovencitas, y de adultas, es decir muchas veces justo lo contrario de lo que estamos pensando.
Sabes Marita?,estoy pensando que las circunstancias personales nos van marcando demasiado el camino que seguimos. A tí te regalaron este libro, significativo seguro para una mente joven, a mi me regalaron (tengo que pensar largo),pues ninguno que me influyera,quizás uno de Castelao pero me pasó igual que a tí que ya tenia bastante idea de lo que quería o ya era. Nada que ver con el bdsm, jaja
En fin,que me perdí.
Disfruté leyéndote.
Un fuerte abrazo.

angel cayo dijo...

Bien es cierto que cuando lo leí hace no demasiados años también me pareció brutal, irreal y excesivo, pero al igual que te ocurrió a ti no pude evitar el sentimiento de excitación consecuente, de manera que esa misma noche mi sufrida pareja hubo de soportar una sesión especialmente dura, lo cual me ha reprochado en repetidas ocasiones, quejosamente y con malsana capacidad memorística, bien sabe que eso me enerva.
Creo que me haré devoto de tu San Jordi Spanko.
Un saludo.

marita correa dijo...

Ohma, creo que lo único que he tenido claro en mi vida es que era spankee, porque en otros aspectos todavía ando totalmente perdida, y es cierto que algunos hechos marcan nuestro camino, a veces positivamente, otras desgraciadamente que son las más, en negativo, incluso cuando crees que lo has superado y cuando menos te lo esperas de nuevo reaparecen.
Un beso muy fuerte amiga, sabes lo mucho que te aprecio!
Angel, Estoy de acuerdo contigo, es brutal pero no puedes evitar excitarte!!, ay pobre, todavía estas pagando tu euforia sexual? Bueno, en compensación puedes recrearle alguna de las escenas de las 50 sombras, aunque a lo mejor te echa la bronca por ser demasiado dulzón, jeje.
Gracias por tu comentario, un placer tenerte por aquí.

angel cayo dijo...

Ah no ! soy diabético mental, el dulce me empalaga y los sucedáneos más.
En realidad esos reproches me los hacía con la boquita pequeña, con morritos de niña mala, tu ya sabes...je je
Gracias a ti por darme cancha.